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Despedida, Promoción 1984-1988
Trompetas de algarabía irrumpen esta mañana, rutinas de cada día que el ayer constelaba.
En el aire se respira una nota de alegría, son los alumnos de cuarto
llegada la despedida.
Cuatro curso han pasado, con su flores y su clavos, para celebrar el día en que hoy nos encontramos.
Las clases han terminado, el proyecto nos espera, confiemos que las cosas salgan como se desean.
Decir adiós a los profes queremos con esta líneas, para que estos nos recuerden como el vino a cada viña.
Fue primero con empeño sobrepasado en sus garras, donde Isabel con Begoña tiraban de sus amarras.
Casimiro y Ángel Franco nunca mostraban su manto,
Y en las prácticas de Eugenio descubríamos misterios.
Fue allí donde Rafael, con Azurmendi también, sobre nosotros sus planos abatían sin doblez,
donde ya Blanca y Cristina desbocaban cosa fina.
Después de aquello, segundo, nos mostraba un nuevo mundo.
El transistor y su entorno con Eneka desde el fondo.
Los sistemas digitales con Sidonio elementales, y la teoría de circuitos soltaba Cano por litros.
José Ignacio San Martín nos daba electricidad, y a la mili se marchó después de la Navidad.
Con las prácticas de Vicente comenzamos a hacer frente. matemáticas desprenden pizarras llenas de euforia, de la mano de Mendívil que mostraban sus historias.
Y la gramática inglesa, nos llegaba con Matilde y Agustín hasta las cejas.
Tomás con intersecciones nos bañaba en precauciones.
La llegada de tercero se presenta sin recelo,
la paso que Borinaga su mecánica expresaba.
Con Vicandi, San Martín, Landa, Orte y Mariano,
descubrimos que tercero no estaba nada ligero.
Mariel como chica lista, la estadística a la vista, y Chema y su repertorio llegan al laboratorio.
Por fin llegamos a cuarto, la idea de terminar y de pensar el proyecto que tenemos que abordar.
Y ahora sólo nombrar a los siete profesores que nos vieron terminar.
Practicamos con Matilde el inglés por la mañana, comprensiones, traducciones y ejercicios de alborada.
Casi inquieto y sonriente es nuestro amigo Barrón, con sus chips y sus circuitos nos invada de emoción.
Llega contento y alegre, nos produce gran delicia y nos llena de confort, San Martín y sus noticias.
Tozudo, duro y sin freno, el papá Eneka nos llega con miles de fotocopias y montones de problemas.
Despistado y vacilante está Vicandi en potencia, de triacs y tristores va llenado las conciencias.
Paciente pero seguro, Bermejo en economía nos informa de la Bolsa y del pan de cada día.
Cabalgando por el Unix Orte nos enseña C, y bajando de su nube los autómatas también.
Nadie se sienta ofendido por fruto de estas palabras, pues ellas sólo pretenden recordar estas batallas.
Terminada la función pasamos d ela canción al jolgorio y al sifón, y desde aquí no decimos otra cosa sino adiós. |